sábado, 9 de diciembre de 2017

Crónica: Puertas abiertas en el Congreso + ¡Habla, pueblo, habla!

congreso
Después de una vida oyendo lo de que se hacían puertas abiertas en el Congreso por el puente de la Constitución, por fin me animé a pegarme el madrugón, algo imprescindible si no te quieres tragar horas de cola. Aun madrugando, estuve más de una hora esperando hasta que pude entrar y agradecí con toda mi alma el chocolate calentito que me ofrecieron tras escanear mi dni y pasar los controles de seguridad. En esa zona había banderas de las comunidades y un photocall con una constitución gigante. Luego, cuando te acababas el chocolate (o el café, o el caldo) ya podías entrar en el congreso por la entrada principal. Había que esperar porque la primera sala estaba ocupada, en el Vestíbulo de Isabel II había una estatua de la monarca y un fascímil de la Pepa. Luego, tras una breve charla sobre lo que íbamos a encontrar y escuchar a un diputado hablando de su trabajo, pudimos pasar a unas salas en desuso que solo sirven ahora para recepciones... Son el Salón de Pasos Perdidos y los Escritorios del Reloj y la Constitución. Lo cierto es que los decorados son espectaculares y hay piezas muy interesantes. 
congreso
gente por todas partes... pero es bonito
Luego va lo que todo el mundo quiere ver: el Hemiciclo o Salón de Sesiones. Había un programa de radio en marcha, políticos haciendo relaciones públicas y mucha gente: no había quien se sentara y por más que miré al techo no vi los famosos tiros. Pero es impresionante. 
sala ernest lunch
Huí de la prensa, que estaban entrevistando gente, y fui hacia la parte nueva del Congreso para continuar la visita. Esta no tiene tanto interés a nivel visual, porque lo único que tiene es la galería de retratos de Presidentes del Congreso, la sala Mariana Pineda, donde se reúne la Junta de Portavoces, y la Sala Constitucional, donde Google presentaba su aplicación de arte y de recorridos por edificios históricos (la aplicación mola pero ¿...?). Me quedé un buen rato explorando en las tablets la aplicación y viendo la presentación, pero no tardé en volver a ponerme en marcha para ver lo que quedaba.
exposición sobre Blasco Ibáñez
La sala Ernest Lunch era la última y después nos dieron una mini-Constitución muy mona. También había varios libros por si queríamos llevarnos alguno, casi todos eran jurídicos, pero alguno parecía interesante y me los llevé. También había una exposición sobre Blasco Ibáñez, pequeñita pero interesante, ya que el escritor, además de eso, era parlamentario y llegó a batirse en duelo a pesar de no estar permitido.
exposiciónAhí acababa la visita oficial, pero en la acera de enfrente había otra exposición sobre las primeras elecciones (¡Habla, pueblo, habla!), de las que es el aniversario, donde se veían cosas tan variopintas como los carteles, los programas electorales, las urnas que se usaban en cada sitio... Supongo que para el que lo viviera no era tan interesante, pero yo no había nacido y me pareció curioso que hasta en los puros se pusieran los retratos de los políticos. Además, había un pequeño documental que vi de principio a fin (aproveché para descansar las piernas con tranquilidad).
En definitiva, no sé si me volvería a tragar la cola otro año, pero disfruté de la visita: me resultó interesante e imprescindible para verla al menos una vez: es historia de nuestro país y un lugar donde se toman las decisiones que nos incumben, así que hay que verlo y me pareció bastante instructivo.
Por cierto, subiré más fotos a instagram, ¡estad pendientes!
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2 comentarios:

  1. Yo no lo he visto todavía (sí que he visto Les Corts en Valencia) pero me llama la atención verlo al menos una vez en la vida =)

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