martes, 7 de mayo de 2013

Opinión: Libros de colegio. ¡Y luego se preguntan por qué los jóvenes no leen más!

Tengo varios libros de colegio en casa que han caído en mis manos de una forma u otra. Son esos ejemplares de menos de doscientas páginas, catalogados como juvenil, con portadas generalmente feuchas, que los chavales tienen que leerse obligatoriamente cada trimestre. 
De tanto en tanto me da por leerlos, especialmente cuando tengo media tarde libre y no me apetece empezarme un libro gordo. Casi siempre me decepcionan. De hecho, de todos los que he empezado en estos tres años, unos siete, sólo uno me ha gustado (Sí pero no pero sí). El resto me ha aburrido mortalmente. Lo que es más, haciendo memoria sólo recuerdo que me gustaran, durante mi etapa escolar, desde primaria hasta la ESO, tres o cuatro. De esos, recuerdo vagamente el argumento de dos, y el título de ninguno (la excepción es Fray Perico y su borrico... sé que lo leí, pero no recuerdo de qué va ni si me gustó). 
De lo que sí que me acuerdo es que los cogía con asco, los leía a desgana y, al acabarlos, la mayoría me daban ganas de quemarlos. Cuanto mayor era el rango de edad al que iban dirigidos, peores resultaban. Tampoco ayudaba que leyera literatura adulta desde los diez años: me daba la sensación de que me tomaban por tonta. Pero daba igual, porque cuando decidieron empezar a meternos los grandes tostones de la literatura la cosa no mejoró. Pero claro, no me hicieron leer libros amenos e interesantes como La vida es sueño. Me obligaban a leer libros como Las ratas (como anécdota, diré que mi propia madre se leyó el libro después porque no era frecuente que yo me quejara tanto con una lectura obligatoria... y no llegó a acabarlo). Y con todo el respeto al señor Delibes (y al profesor que decidió ponerlo como lectura obligatoria) no me parece la clase de historia que debes obligar a leer a chavales que, por norma, no leen (ninguna del realismo lo es).
Yo misma, que leía (y mucho) necesitaba un mes de descanso "literario" tras leer semejantes pestiños. Y gracias a ese empeño por obligarme a leer obras de ese tipo, tardé años en superar mi odio a los clásicos y darles una oportunidad (ya véis, y ahora tengo un miércoles de cada mes dedicado exclusivamente a ellos...). Voy más allá. Algunos de esos libros (como uno de relatos del romanticismo) los he releído años después y, al contrario de lo que me pasó al principio ¡¡me gustaron!! Pero claro, al señor Poe hay que leerlo con calma, y por voluntad propia, no obligado y con un plazo porque hay un examen en nosecuántos días. 
Pero lo peor no es eso. Lo peor son esos clásicos recortados, en los que sólo aparecen partes seleccionadas por a saber quién. La versión cutre de El retrato de Dorian Gray que nos obligaron a leer en inglés se cargaba, literalmente, la historia. Por suerte, yo ya había leído (también en inglés) el libro completo. Lo triste es que casi suspendo por poner cosas que no "salían". Very good, teacher...
Y yo me pregunto, ¿de veras quieren que los jóvenes lean más? Se supone que esas lecturas tienen como objetivo incentivar la lectura, pero obligan a los alumnos a leer libros en los que abundan los valores y una forma perfecta, pero también un contenido mediocre, aburrido, falto de interés y, lo que es peor, ¡lleno de paja! Por favor, ¿alguien me puede explicar cómo tienen paja libros de 150 paginas con letra gorda y a doble espacio? 
En cuanto a los clásicos, igual que todos los libros, tienen su momento. Y ese momento no es el de "Te lo lees ahora sí o sí y más te vale ser rápido porque si no suspendes". Teniendo esto en cuenta, hago un llamamiento a los profes: 
  1. Ya que hay que obligar a leer, al menos que sea algo entretenido. Si no les desagrada, a lo mejor se animan a leer más. Si les desagrada, estarán más predispuestos a huir de los libros 
  2. ¡Un poco más de variedad y originalidad! Las historias insulsas de "odio a mis padres pero acabo comprendiendo que tienen razón", "desobedezco y me arrepiento", "he comprendido lo genial que es la vida sencilla en el campo durante mis vacaciones aunque iba obligado"... y pestiños similares no animan a nadie y menos si tienes que leer el mismo argumento con ligeras variaciones en distintos libros a lo largo de tu vida académica. 
  3. Aunque parezca mentira, que no lean no significa que sean idiotas. Saben perfectamente diferenciar un argumento entretenido y bueno de uno aburrido y malo. Y si el argumento tiene agujeros irreparables, luego no te sorprendas si no lo han leído y te dan respuestas extrañas de El rincón del vago.
  4. Si no leen, es probable que les gusten videojuegos y el cine. Si algo tienen esos medios, es que prescinden de paja, de descripciones que no llevan a ninguna parte y de dar vueltas una y otra vez sobre lo mismo. 
  5. Si quieres hacer que tus alumnos lean El Quijote, dales a leer El Quijote, no una birria de adaptación con las escenitas de siempre. ¿Que es muy largo? Divide el libro en tres y que lean un cacho cada trimestre. Te lo agradecerán.
 

5 comentarios:

  1. ¡Toma ya! Con tu entrada deberíamos hacer una circular y enviarla a todos los colegios-institutos del país XD

    Yo no tuve la suerte de que me dieran a leer libros juveniles, solo me endiñaban clásicos. He de reconocer que muchos me gustaron, como el Quijote, que lo leímos entero en un trimestre ¡uoooma!, o alguna que otra novela de Pérez Galdós que me encantó, algunas obras de teatro... Aunque la mayoría me traumatizaron cosa mala, sobre todo las de castellano antiguo, que hay que tener mala uva para darle a leer algo así a un crío por muy clásico que sea. También leí parte de la Odisea ¡en griego antiguo! Eso estuvo interesante, para qué mentir XD
    Luego está la poesía, que me tuve que tragar el libro gordo de Machado, muy bonito todo pero no entendí nada, quizás de ahí venga mi falta de interés por la poesía.

    En fin, que estoy de acuerdo contigo, se deberían seleccionar mejor los libros en las escuelas si es que se quiere inculcar el gusto por la lectura en los jóvenes.

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  2. No podría estar más de acuerdo contigo. Siempre creí que el problema de la aversión a los clásicos por los jóvenes (me incluyo xD) era motivado precisamente por las lecturas escolares. Afortunadamente, en primero de Bachillerato, mi profesora de lengua y literatura decidió que, como teníamos un número de lecturas al año pero no había títulos obligatorios (como ocurre en segundo por la selectividad) nos mandaría títulos más amenos intercalados con clásicos más aburridos. Gracias a ella leí La historia interminable y me encantó. Pero en etapas como la ESO, que incluso los más lectores están pensando en otras cosas, deberían cambiar un poco el chip y buscar alternativas.
    Es que no saben enseñarnos, está claro.
    ¡Un besito!

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  3. Completamente de acuerdo. No se como quieren que los jovenes se animan a la lectura con los libros que ponen. En mi opinion deberian de poner en vez de libros obligatorios, obligar a leer un libro pero el que el alumno quiera aunque con un minimo de paginas porque sino me estoy viendo a los alumnos leyendo el cuento de caperucita roja o algo asi para leer menos XD.
    Lo cierto es que a habido varios libros que lei de obligatorios y me gustaron (si es que yo todo lo que sea leer...) lo que no aguantaba era leer algunos libros como el lazarillo en castellano antiguo porque no entendia nada, y bueno el quijote no es mi libro favorito pero esta bien y es un libro muy importante en la literatura española y tal por lo que entiendo que lo manden leer... lo que no entiendo es que me lo manden leer 3 veces!!! En serio la historia no a cambiado de un año para otro ¬¬
    Por cierto a mi tambien me hicieron leer el retrato de dorian grey en ingles.

    besos

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  4. ¡Ole, ole y ole! Pero que razón tienes.

    Yo he devorado cuentos y libros desde bien pequeña. Recuerdo que en primaria la lectura era divertida porque cada uno elegía el libro que quería de una amplia colección (mis compañeros se escandalizaban porque yo escogía los que tenían más de 50 páginas, por favor... ¬_¬). En cambio, ya en ESO y Bachiller, no me gustó NINGUNO. Me han hecho leer casi tostón...

    Como bien dices, odio que recorten los libros para "hacerlos más fáciles" Nos hicieron leer La Celestina a trozos y le quitaron todo el meollo. Yo me lo leí entero por voluntad propia, y aún así me pareció un pestiño tremendo.

    Envidio a esos institutos donde leen a Laura Gallego o Carlos Zafón. Eso sí que hubiera molado hacer un examen jaja

    Saludos ;)

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  5. Muy cierto, pero hay muchos culpables sobre ese rechazo a la lectura: los padres,los profesores de literatura,los intereses empresariales,los objetivos de la PAU...y el poquísimo interès por aprender leyendo de los alumnos.

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¡Mi opinión no es única! Da la tuya: eso sí, con educación. Os recuerdo que si habéis reseñado los libros que comento podéis mandar el link para que lo enlace también. Esos links, los relacionados con la entrada, son los únicos que permito.

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