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viernes, 4 de noviembre de 2022

Reseña: cómic: Champignac - Enigma

Reseña del cómic champignac - Enigma, de BéKa
Título original
: Champignac - Enigma
Género: cómic francobelga de thriller histórico
Autor: BéKa
Ilustrador: Etien
Editorial: Nuevo Nueve
Sinopsis breve:"", Pacome, junto a la lingüista aficionada a los crucigramas Blair McKenzie, entrará a formar parte del equipo de criptógrafos que está intentando descifrar el código de Enigma en Bletchley.
Cuestiones de marketing que me han llamado la atención: parece ser que es un personaje del universo Spirou al que se le va a dar una serie propia.
Mi puntuación para este cómic es...
entretenido reseñas libros
¿Por qué esa puntuación?:
Sobre las ilustraciones: me recordaban a otros cómics francobelgas, pero con estilo propio de dibujos muy trabajados y detallados, con el toque caricaturesco que te permitía intuir parte de la personalidad de los personajes. El uso del color también es notable, con distintas atmósferas para cada ambientación.
Sobre la historia: es una historia que cruza realidad y personajes reales con ficción, lo que lo hace predecible ya que la base son hechos reales (aunque no se basara en la realidad, creo que seguiría siéndolo, de todas formas) y, más allá de una seta con gran potencial somnífero que le viene genial al protagonista, se ciñe a una trama clásica de contraespionaje y acción, con un pequeño romance también predecible, aunque se valora el personaje de Blair, una co-protagonista muy inteligente y con mucha presencia. Vamos, que es entretenido, con cosas curiosas sobre criptografía, amor y romance, aunque no sobresale.
*Este cómic me lo mandaron para reseñar. La reseña original (más extensa, pero en esencia la misma) se publicó en Anika entre libros.

lunes, 31 de octubre de 2022

Reseña: libro: Un mundo para el olvido

Portada de la novela corta de ciencia ficción Un mundo para el olvido, de Dioni Arroyo
Género
: novela corta de ciencia ficción
Autor: Dioni Arroyo
Editorial: Nowevolution
Sinopsis breve: una nueva remesa de guardias de prisiones llega a un planeta acuático donde las farmacéuticas explotan unas algas que borran la memoria. Pero los nativos son una amenaza para los colonos...
Me llama la atención del marketing literario de este libro...: que tiene booktrailer:
Mi puntuación para este libro es...
entretenido reseñas libros
¿Por qué esa puntuación?: es una novela muy corta con una ambientación soberbia y con mucho potencial, que se presenta a fuego lento a través del punto de vista de un recién llegado al planeta. Sin embargo, una vez que empieza a haber trama, ni esta ni los personajes están a la altura. Dioni Arroyo, mete demasiadas temáticas sin detenerse todo lo necesario a desarrollarlas. De repente, todo se acelera y no se profundiza en lo que sienten los personajes, más allá de los diálogos y de sus acciones, o en lo referente a los nativos. El desenlace es también precipitado, hacían falta unas cuantas páginas más para cerrar en detalle. Y las comas entre sujeto y predicado me molestaron mucho. Pero bueno, a pesar de todo, es entretenido.
*Mi ejemplar del libro Un mundo para el olvido, de Dioni Arroyo, me lo mandaron para hacer esta reseña (más extensa, pero en esencia la misma) en Anika entre libros.

domingo, 30 de octubre de 2022

Visita a Puy du Fou 2022

Hacía años que le debía una visita a Puy du Fou, el parque temático de la Edad Media que hay en Toledo, a tres cuartos de hora de casa. Incluso antes del viaje a Granada tenía ganas de ir, pero allí coincidí con viajeros que me convencieron de que merecía la pena.
Aun así, no esperaba tanto. Pensaba que sería lo típico, un pueblo medieval prefabricado con algunos actores representando papeles aquí y allá. Nada más lejos de la realidad, es una auténtica pasada, con un despliegue de medios y tecnología alucinante que hace que todas las atracciones te dejen con la boca abierta.  
Era el último día de espectáculos y no reservamos con suficiente antelación, por lo que no pudimos ver El sueño de Toledo, que es la joya de la corona, pero fuimos de todas formas al resto de atracciones del parque. 
Puy du Fou, Toledo
Lo primero que hicimos fue ir a Allende la mar océana, escuchando de camino las Elucubraciones del sereno y encontrándonos con una cola de cuatenta minutos. Merece la pena, y además en un tramo un actor la hizo amena. La atracción consiste en la travesía de Colón desde que la reina Isabel decide financiarla (vemos el estudio de Colón, la audiencia...) hasta que llegan a las indias. Y el barco se siente como un barco, se mueve y por las ventanas se ve el mar agitado, con actores aquí y allá y todo muy bien decorado. Hay agua, hay viento y hay hasta olor a barco, está todo muy bien logrado (aunque marea un poco).
Al acabar, fuimos a ver la actuación de cetrería. Había estado en otras antes y esperaba lo de siempre: un cetrero enseñando distintas aves y viendo cómo vuelan. Pues no. Es un espectáculo teatralizado con alrededor de doscientos pájaros de distintas especies, increíblemente coordinado a lo largo de todas las gradas. Muchos pasaban casi rozándonos, y a alguno que llevaba gorra le pusieron el ave en sus cabezas. Nos quedamos con la boca abierta.
Lo siguiente que vimos fue A pluma y espada, una obra con tres niveles de escenario con distintas secciones móviles y varias alturas que narra una aventura, como las películas antiguas, de Lope de Vega para salvar al rey de un peligro. Mucha pelea, mucho baile, actores y caballos perfectamente sincronizados.
Luego, tras visitar a los animalillos de la granja, fuimos a la función de El último cantar, que narra la historia del Cid. Otra sorpresa. Llegas y ves una pantalla muy grande panorámica, así que piensas que será el fondo de distintos escenarios. Pues no. La grada gira y se van desvelando distintas ambientaciones a lo largo de las cuales sucede la historia, de nuevo muy bien narrada y coreografiada. Increíble. 
Salimos de allí muy apenados por no poder ver El sueño de Toledo y decididos a volver todos los años. La entrada es un poco cara, sí, pero vale cada céntimo.
*:–☆–:*:–☆–:*:–☆–:*:–☆–:*:–☆–:*:–☆–:*
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viernes, 28 de octubre de 2022

Reseña: serie: Bonding

Póster de la serie cómica Bonding
Género
: serie cómica
De qué va: Una universitaria neoyorquina que trabaja como dominatrix decide contratar como asistente a su mejor amigo gay del instituto, que es un tanto frígido y, aunque quiere ser cómico, tiene pánico escénico.
A mí me ha parecido: entretenida (3/5).
Por qué: Es una serie con capítulos muy cortos que presenta situaciones muy surrealistas y personajes de lo más estrafalarios.
El hecho de que esté ambientado en el mundillo sado y lo presente de forma tan cómica y desenfadada hace que tenga un punto de atractivo que puede llamar la atención a muchos públicos, aunque, por lo poco que sé sobre dicho mundillo, no es en absoluto preciso en muchos aspectos y posiblemente haga mucho más mal que bien. También está plagado de bastantes clichés y chistes rancios del mundo gay.
Pero no es solo una serie de gags sobre dominatrix y sus clientes excéntricos. Tiff es una chica incapaz de abrirse que se mete en el mundo sado para pagarse la carrera, y su asistente Pete está en una etapa complicada (tiene muchas inhibiciones pero a la vez pretende ser muy abierto y divertido) y también necesita el dinero, aunque es la última persona a la que esperarías ver en ese papel. La relación entre ambos es un tanto extraña, pero poco a poco vamos descubriendo sus antecedentes y por qué tienen esa dependencia mutua tan fuerte a pesar de no tener nada en común más allá de su amistad en el instituto, al menos en principio. Aun así, se sienten un tanto artificiales y parecen desconectados incluso de las escenas más locas que viven
También hay secundarios interesantes, como el compañero de piso de Pete o las parejas de ambos en la segunda temporada, que es cuando la cosa empieza a ponerse algo más profunda. No obstante, por formato, tampoco da mucho tiempo a desarrollarlos, aunque el drama sí que se vuelve más interesante según avanza la serie. El final, por cierto, es un tanto amargo, aunque muy apropiado.Eso sí, hay que tener en cuenta que iba a haber otra temporada que se canceló.

miércoles, 26 de octubre de 2022

Mi primera ópera: Aida, de Verdi

Siempre he querido ir a la ópera. Sabía que me iba a gustar, pero el precio es prohibitivo. De hecho, más de una vez me planteé irme a Viena o a alguna de las capitales de la ópera para poder ver una: por el precio de un asiento con visibilidad en España, me pago el avión, una noche de hotel y el ticket de entrada en uno de esos países.
De hecho, estaba precisamente investigando para montarme ese viaje cuando me enteré de la maravillosa iniciativa del Teatro real: los preestrenos jóvenes. Y justo se preestrenaba la ópera que más me apetecía ver: Aida.
Tengo una historia con Aida. De pequeña, iba a representar a Amneris en una adaptación infantil hasta que se cayó el plan (oficialmente, por mal comportamiento de la clase, aunque yo siempre sospeché que el profesor se dio cuenta de lo grande que le venía el proyecto) y siempre me quedé con el gusanillo de ver la obra para mayores.  Me había informado, claro, pero no es lo mismo que verlo en vivo.
Así que fue todo oportuno: justo cuando empezaba a buscar la forma de hacer malabares para irme al extranjero y ver una ópera, me encuentro con que tengo posibilidad de ver la ópera que quería a un precio más que razonable y que todavía quedaban asientos con alguna visibilidad. Ni me lo pensé.
Interior del teatro real y escenario
Lo primero, el código de vestimenta. Formal, pero sin pasarse. Más de tarde que de noche. Yo fui con un vestido de cóctel y una chaqueta de ejecutiva, aunque muchas mujeres iban con pantalones de vestir y blusa o camisa. Los chicos también iban, en general, con pantalones más de vestir y camisa informal, sin corbatas ni aderezos incómodos.
Mi butaca estaba en el centro del Paraíso (quinta planta, mucha altura, no apta para gente con vértigo) y se veía estupendamente: el escenario completo (aunque cuando se hacía pirámide en altura no se veía a los personajes de algunos escalones) y parte de la orquesta.
Para el que le preocupe no enterarse de nada porque es todo en italiano, que no se estrese. Aparte de que se entendería a la perfección porque la escena es muy expresiva, hay pantallas con subtítulos en español e inglés. Además, para los que tienen asientos de poca visibilidad, también hay pantallas que enseñan de cerca la escena. 
La puesta en escena, además, mezcla digital y analógico. Hay proyecciones en varias cortinas que dan sensación de profundidad para los escenarios, pero también elementos más tradicionales. De hecho, esa parte digital desaparece en las partes en las que intervienen muchas personas en las coreografías y bailes, que eran modernos y conceptuales, aunque la ambientación sí que respetaba la idea del Egipto clásico (imaginario, por supuesto, las localizaciones eran un refrito de elementos, pero no se busca el rigor histórico).
La historia es un dramón maravilloso, con mucha profundidad, una música estupenda y grandes intérpretes, así que la experiencia me pareció fantástica. Además, en el descanso (aproveché para hacer muchas fotos del teatro por dentro) fueron avisando de que había que volver a los asientos con un coro de trompetas vestidos de egipcios.
Vamos que, tal y como anticipaba, me ha encantado. Estaré muy pendiente por si vuelve a salir algo parecido (y, probablemente, siga adelante con el plan de la escapada operística a alguna capital europea).
*:–☆–:*:–☆–:*:–☆–:*:–☆–:*:–☆–:*:–☆–:*
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