jueves, 24 de marzo de 2016

Crónica de mi experiencia en Madrid Otaku

El pasado fin de semana tuvo lugar un evento que espero que se repita regularmente: Madrid Otaku. Aunque os di la posibilidad de dirigir mi visita, nadie precisó nada, así que fui un poco en plan random, ¡había tantas cosas que quería hacer! Me llamó la atención desde el primer momento que, al contrario que otros eventos que se realizan sobre cultura japonesa y oriental, este iba más allá de los manga, los anime y los videojuegos y realmente se ofrecían más cosas relacionadas con oriente, desde lenguaje hasta artes marciales, charlas... 
Por cierto, hubo novedad y es que, esta vez, fui manteniéndoos informados por twitter en directo de todo lo que iba haciendo en el evento, así que no saqué la cámara de fotos y las tomé todas con el teléfono.
Llegué un poco antes de las once. Mi idea era ver lo de Cómo ponerse un kimono, pero no había nadie en el escenario, así que, siempre pendiente (no sé si se anuló la actividad o qué, pero al final no lo vi), fui dando vueltas por los expositores. No había exceso de ellos, lo cual es de agradecer: en otros eventos hay demasiados y todos tienen lo mismo, lo que hace que te agobies y que encima se te quiten las ganas de comprar, mientras que esta vez había suficientes para quedarse contento pero sin agobiarse. Tampoco había exceso de gente, imagino que, más que por ser un evento nuevo, porque no podían haber elegido peor fecha: en plena Semana Santa. Mis amigos, por lo menos, no han podido asistir porque estaban fuera de Madrid, de vacaciones (qué envidia... aunque se han perdido un evento genial ^^). Pero, por otro lado, era una ventaja, porque yo me agobio mucho cuando hay multitudes y, aunque había bastante gente, se podía caminar sin recibir empujones constantes.
La primera actividad que hice fue en la zona de Lingua estudio, donde tenían tiro a canasta, tiro de aro a palos y chute a agujeros. Aunque soy un poco torpe, me agencié un boli, dos chapitas y dos llaveros de Star Wars :D
La foto la he robado a Kempo Kai Madrid
Luego me apunté a la clase de Kenpo Kai, muy divertida (aunque el niño con el que me tocó hacer las actividades no se enteraba de nada y estaba bastante perdido), tanto que salí medio convencida de que quería apuntarme a clases con ellos. Por desgracia, después de ver lo lejísimos que tienen los gimnasios tanto de mi trabajo como de mi casa, no lo veo viable a no ser que quiera vivir en el transporte público. Pero bueno, queda anotado para el futuro. Por cierto, las agujetas esa misma tarde, y al día siguiente fueron horribles. No estoy nada en forma...
Después de eso necesitaba sentarme un ratito, así que me fui a la zona del escenario a ver la exhibición de odottemita. Luego vi un poco de la exhibición de Aikido antes de meterme a la clase de iniciación al japonés. Fue divertido, aunque era tan básico que yo ya me lo sabía todo (estoy aprendiendo de forma autodidacta a través de apps y cosas de esas... mi nivel es básico, pero algo me entiendo ya).
Después ponía en el programa que, en el escenario, había un concierto taiko. Al final lo que había era una charla sobre artes marciales japonesas de la mano de los de Kempo Kai, así que me quedé de todas formas.
Luego había una charla sobre Amuletos japoneses o engimono, donde nos mostraron varios de los más populares allí y nos explicaron su uso y cómo están integrados en la cultura japonesa. Muy, muy interesante.
Cometí el error de salir al baño al acabar la charla y cuando volví a la de Creando Hyrule: los orígenes de The legend of Zelda (me encanta ese juego, especialmente Ocarina of time) casi me quedo sin sitio. Por suerte pude colarme y agenciarme un asiento. Fue una charla fantástica y muy curiosa, en la que se habló del proceso de creación de los juegos hasta Ocarina of time con anécdotas y datos de interés.
Después había una charlita sobre cómo leer manga (cosa que ya sé hacer) y me di una vuelta a la espera de la siguiente, sobre videojuegos y transmedia. Pero me topé con el taller de decoración de máscaras Hahoetal, típicas de la cultura coreana, de la mano de Han-A (Hanguk Association). No pude resistirme, y me puse a pintar, lo cual es muy relajante pero lleva mucho tiempo, así que, cuando acabé y miré el reloj, me di cuenta de que ya no podía meterme a la charla sin molestar.
Para esa hora ya tenía un considerable dolor de cabeza (que luego descubrí que era por un bajón de azúcar: normal, si hago deporte por la mañana y luego solo me como un sandwich a mediodía...) y no me veía con fuerzas para la siguiente actividad interesante, que implicaba el uso de tambores, así que decidí dejarlo e irme a casita a descansar. Pero no podréis decir que no me cundió el pase de prensa, ¿verdad que no?

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2 comentarios:

  1. Que buena jornada!! me encantaría ir a algo así, acá creo que no se hacen o quizás no he visto ya que la publicidad de ciertas cosas es limitada, somos un desastre en materia de brindar cultura, ni modo. Se ve que te lo pasaste genial!! Besos.

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  2. Fue un evento muy completo, en Madrid ya hay varios pero es el que más me ha gustado de los últimos tiempos... :D

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