martes, 26 de agosto de 2014

Continuaciones, continuaciones...

Lo reconozco, tengo miedo a las continuaciones. Especialmente, a continuaciones de libros que me fascinaron y que parecían más o menos autoconclusivos. Quizás por eso aún no me he comprado la segunda trilogía de Cazadores de sombras, y tardé tanto en leer el último de Hijos de la tierra. Con este último mi miedo tenía, si cabe, aún más razón de ser: se anticipaba un descenso de la calidad (era la tendencia). Pero ni mi miedo a las continuaciones podía anticipar semejante despropósito. 
También le tuve miedo a la continuación de El falso príncipe, El rey fugitivo, y también se cumplió, esta vez no por la calidad, sino porque acabé el primero con el alivio de que fuera autoconclusivo y el segundo maldiciendo a la autora por dejar las cosas tan interesantes y ser tan lenta escribiendo. Por no hablar de que lo mismo Alfaguara decide no sacar el último.
Hablando de escritores lentos, hay dos sagas que me dan mucho miedo. Me refiero, por supuesto, a la Crónica del asesino de reyes y a Canción de hielo y fuego. El miedo viene por un factor importante: han dejado el listón muy alto. También temo cada libro que sale de la segunda porque siempre deja los libros para que te quedes al borde del colapso (los de Rothfus son una trilogía y sólo falta uno, así que eso me tranquiliza un poco). Danza de dragones lo tengo en casa sin leer desde hace meses por ese motivo y, de todas formas, voy a tener que esperar por los dos siguientes (si es que al tipo no le da la neura y se pone a escribir más, o directamente no los acaba). 
También me está aterrando, últimamente R.A. Salvatore con sus libros de Drizzt. Desde el primero de Transiciones tiene tendencia a dejarme con los ojos como platos con los finales. Por suerte, el hombre escribe rápido y es lo bastante considerado como para agrupar sus libros en trilogías-cuatrilogías que acaban. Aunque la gente de Scyla cada vez me da más miedo y lo mismo me abandonan estos libros cuando menos lo espero.
El temor a las continuaciones es un miedo lógico, si tenemos en cuenta los ejemplos. O al menos así lo veo yo: si un libro tiene continuación, te lo compras y te gusta, te arriesgas a tener que esperar, a cabrearte porque ha bajado la calidad o a que intenten estafarte con el precio de la continuación. Te arriesgas a que no tenga una única continuación, sino que sean más libros de los que prometían (la trilogía El legado, por ejemplo, acabó siendo una cuatrilogía... y la trilogía Crossfire en algún momento se convirtió en saga), con el gasto que eso conlleva, a que te cambien la edición o, lo que es peor, dejen de publicarlos. ¡Incluso que cierre la editorial! (y no me lo invento, me pasó con Saiyuki: me cerró la editorial en España, los compré en inglés, me cerró la editorial en inglés y acabé la saga en francés).
Hablando de editoriales que abandonan sus sagas sin motivo aparente, Alfaguara infantil y juvenil es ya casi una leyenda en ese aspecto. Si no abandonan completamente una saga, de repente deciden sacarla en ebook, aunque el anterior sea en papel. Estoy hablando, por supuesto, de Corona de medianoche. La gracia es que el ebook de Alfaguara es más caro que el libro en papel en inglés. Adivinad quién se lo comprará en inglés...
También os habréis dado cuenta de que el título de la reseña de ayer está en inglés. Y es que Versátil ha debido decidir que prefiere las trilogías, y abandonó el cuarto y el quinto de El protectorado de la sombrilla. Justo los dos mejores, tiene narices. Menos mal que la leí antes de comprarla. Era mi intención esperar a que estuvieran todos los de Versátil en papel. Ahora la compraré completa en inglés. 
Es normal que, con este panorama, evite todo libro que tenga posibilidad de ser continuado y me guste tanto la palabra autoconclusivo. Esa única palabra tiene la capacidad de hacer subir peldaños en mi wishlist al libro cuya información la contiene. Y aun con esas me la cuelan, pero en fin. Aunque, por otro lado, eso puede ser un obstáculo. Evitar los libros con continuación tiene consecuencias: de entrada, nunca disfrutaré de muchas grandes sagas (o simplemente bilogías o trilogías) que me han recomendado (porque prefiero evitar las descargas ilegales) y, a no ser que me engañen como Círculo de lectores con Canción de hielo y fuego, que me hizo creer que estaba comprando una trilogía acabada, no descubriré ciertas jollitas antes de que entren en el mercado masivo (eso de decir que lo leí antes de que se pusiera de moda es una de las cosas que dan gran satisfacción). Sin embargo, estas desventajas se compensan rápidamente: no tengo que soportar esperas eternas (salvo con los libros en los que ya estoy metida), no tengo que temer interrupciones y cambios de formato, no me gasto fortunas en continuaciones muchas veces innecesarias, ni me siento estafada con ellas
Pero ahora, veamos todo desde el otro lado, desde el punto de vista editorial. Sacar una saga implica que harás una gran inversión de marketing inicial, pero que se rentabilizará conforme vayas sacando los siguientes. Hasta ahí, todo bien. Pero los tiempos de bonanza pasaron hace mucho. Y muchos lectores hacen como yo: o bien pasan de comprarlas, o bien esperan a que estén todos para comprar el primero y ver qué tal. Esto evita que mucha gente compre el libro cuando a la editorial le interesa: con el lanzamiento de los primeros, que es cuando sondean si seguir o no con la saga en cuestión. Esto tiene como consecuencia un absurdo círculo vicioso que haría las delicias de cualquier devoto de la teoría de juegos: si no llegan a suficientes lectores con los primeros tomos, no la completan, pero muchos de los potenciales lectores están “cautivos”, es decir, que no comprarán la saga hasta que no estén todos los libros publicados, para evitar quedarse a medias. De modo que la saga no se continúa y los lectores que estaban esperando suspiran aliviados por no haber picado cuando, probablemente, si no hubieran sido tan reticentes la saga hubiera llegado a tener suficientes lectores como para que se sacara la continuación. Todos serían más felices (y ganarían más, bien dinero, bien satisfacción) si se continuara la saga y los lectores la compraran desde el inicio. Pero todos se anticipan a un mal movimiento del contrario y el equilibrio acaba estando en Los lectores no la compran y La editorial no la continúa.
¿Cómo se podría evitar esto? No se puede, pero se puede paliar si hay una relación de confianza entre el lector y la editorial. Una relación de confianza que cada vez parece más complicada, debido a ciertos comportamientos editoriales. De entrada, yo he mandado mensajes tanto a Alfaguara como a Versátil (e incluso a Scyla, por los libros de Drizzt) pidiéndoles que me aclararan de una vez si iban a continuar con los libros o no. No he recibido nunca respuesta. Eso sí, las newletters y demás informaciones que no he pedido o no me interesan llegan puntualmente a mi buzón de correo o a los blogs que sigo. Esas cosas minan la confianza. Y yo leo en inglés, que además es más barato, y sale antes, así que creo que es evidente lo que voy a acabar haciendo. Un lector menos (y, como yo, unos cuantos más, que o pasan de leerlos o se pasan al idioma original), lo que sólo empeora las cosas. No sólo porque dejas de comprar la saga, sino porque además empiezas a mirar a la editorial con otros ojos y, cuando tienes que elegir entre dos libros de dos editoriales distintas, descartas el de la editorial que te ha hecho la puñeta. Y habría sido algo tan sencillo evitar eso... con un correo cortito de respuesta, tipo "Pensamos sacarlo en tal fecha/No vamos a continuar la saga por xxx", hubiera sido suficiente. Pero, al paso que vamos, me parece que mi biblioteca va a acabar siendo mayoritariamente en inglés o francés.

Y vosotros ¿qué malas experiencias habéis tenido con las continuaciones? ¿Evitáis todo lo que tenga posibilidad de continuación? ¿Esperáis a que estén todos para comprarlos?
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4 comentarios:

  1. A mí, me pasó con La sombra del viento. Me gustó tanto, tanto, tanto, que no he sido capaz de leer nada más de este autor... me da como respeto.
    Saludos!

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  2. Bueno pues, en mi caso personal el tema economico es lo principal y el desgaste tambien, si la saga es cara definitivamente tendre que pasar y si la sigo y me super mega cansa la abandono, ya me paso con una de vampiros y estoy pensando en llevarlos a canje porque colmaron mi paciencia. A lo que llego son a trilogias, mas no, tengo acabadas y sin terminar, si puedo la completo y sino quedaran asi por mas que muera por leerlas. Por eso trato de tener mayormente autoconclusivos, es lo que mas abunda en mi librero. En cuanto a las editoriales, es obvio que todo se mueve por el dinero, no hay otra respuesta mas que esa, sencillo y claro, ni modo.
    Besos.

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    Respuestas
    1. Todo es por dinero, sí. Pero quedar bien con los lectores es tan sencillo como contestar a los correos.

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  3. Yo, por el momento, mala experiencia ninguna. Tampoco es que me haya encontrado mucho en la tesitura. Suelo buscar libros más bien autoconclusivos, lo malo es llevarse la sorpresa de que no lo sean.

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¡Mi opinión no es única! Da la tuya: eso sí, con educación. Os recuerdo que si habéis reseñado los libros que comento podéis mandar el link para que lo enlace también. Esos links, los relacionados con la entrada, son los únicos que permito.

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