martes, 22 de abril de 2014

¿Qué hace perfecto a un libro... más allá de lo que contiene?

Voy a ponerme superficial. Ya he hablado de lo que hace perfecto, a mi juicio, un libro en su interior (que es lo más importante, no me malinterpretéis, si el libro tiene una cubierta fea pero me parece que merece la pena su interior lo compro igual) en los artículos ¿Qué hace perfecto a un libro? 1: Forma y contenido, ¿Qué hace perfecto a un libro? 2: Forma y ¿Qué hace perfecto a un libro? 3: Contenido.
Pero ahora le toca a mi faceta de publicista aparecer. ¿Qué hace que para mí un libro sea perfecto... externamente?
1.- Los cantos. Ya hablé de ello en otra ocasión: un canto feo o mal orientado hace que uno ni se fije en el libro...
2.- El diseño de la cubierta en general. Evidentemente, tiene que ser bonito, armónico y pegar con la historia.
3.- ¿Sobrecubiertas? No, gracias. Sé que muchos adoran las sobrecubiertas, pero personalmente creo que son engorrosas a la hora de leer y que no aportan nada. Es más, tienden a perderse, romperse... Prefiero que, puestos a hacer tapa dura, no le pongan ridiculeces encima: un laminado de protección es suficiente.
3.1.- ¿Fajas? Son un elemento de marketing eficaz para llamar la atención, pero sinceramente prefiero no verlas. Si las sobrecubiertas ya dan problemas, las fajas directamente me parecen prescindibles. Es más, en cuanto compro el libro las tiro.
4.- Formatos de tamaño razonables. Las ediciones vistosas por su tamaño son para mí una auténtica pega. Y más teniendo en cuenta que la mayor parte de mis libros los tengo que apilar por falta de espacio. Las editoriales tendrían que tener en cuenta el tamaño de una estantería media a la hora de plantear las medidas del libro porque esa edición de lujo puede ser muy tentadora, pero si al lector le da por preguntarse ¿Dónde la meto? Han perdido una venta, al menos en mi caso. Claro que muchas de esas ediciones están pensadas para que las regales, o las compres sin pensar, por impulso...
5.- El papel. No soporto los papeles rígidos (sí, sé que dos de mis libros los tienen así, pero no puedo permitirme el lujo de subir un euro el coste para ponerlo más suave... no tengo ventajas de coste como una editorial...), pero tampoco los que son tan finos que se ven las letras de la página trasera. También hay que tener en cuenta que los papeles muy blancos complican la lectura. Y que el papel de la cubierta en rústica debe ser lo bastante resistente como para no estropearse si llevas el libro en transporte público.
6.- Los blancos. Me refiero al interior. Algunos libros tienen márgenes gigantes, interlineados absurdamente grandes, espacios de separación sin sentido... Eso, a mi parecer... afea el libro y te hace pensar que lo han hecho sólo para que tenga más páginas y sacarte más pasta con esa excusa.
7.- El remate. No pido que estén cosidos, sólo que no se caigan a trozos. Ya me he hecho experta en identificar de un sólo vistazo la cola que va a desmenuzar el ejemplar antes de comprarlo (es fácil, una vez te fijas... la cola buena tiene un aspecto más consistente ^^).
8.- El olor. Parece una tontería, pero algunas colas que se usan ahora para pegar, aunque salgan baratas, sean muy buenas y eso ya no se caiga, apestan a químicos. Si abres el libro y te viene olor a lejía no es nada agradable, sinceramente. Te dan ganas de soltarlo, te repele. Aunque te guste el contenido prefieres no volver a abrirlos... y de paso no comprar nada más de esa editorial.
9.- Las ilustraciones. Deben ser bonitas, pertinentes y aportar algo. A veces da la sensación de que las han puesto por ponerlas, no me gusta nada eso.
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4 comentarios:

  1. ¡Hooola! La verdad es que comparto contigo algunos de los puntos, como lo de las sobrecubiertas (¡Son superiores a mí! Tengo muchos libros sin título ni autor después de habérselas quitado ^ ^) y lo de los tamaños estratosféricos, que no caben ni de alto ni de ancho en la estantería...

    Besos y gracias por este interesante post

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  2. Las sobrecubiertas y las fajas me parecen de lo más absurdas. La tapa dura en sí, bien decorada, basta. No veo la necesidad de poner un papel que molesta, por encima. En cuanto al tamaño, pues yo los prefiero de bolsillo, más que nada por comodidad, aunque hay veces que las ediciones en tapa dura atraen más.

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  3. Es cierto lo de las sobrecubiertas, molestan bastantes. Fajas no se que son.
    La portada para mi gusto tiene que tener semejanza con la trama, hay cada una mas engañosa que no lo puedes creer xD. Por lo demás no he tenido problemas.
    Besos

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    Respuestas
    1. Una faja es como una sobrecubierta (un papel que se pone por encima de la cubierta) pero más pequeño y alargado, sin ocupar más de un tercio de la cubierta, generalmente. Las suelen usar para añadir críticas, decir que se han vendido muchos ejemplares...

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